martes, 30 de noviembre de 2010

A Ismael sonreir cuando las cosas le van mal, le cuesta cada día más trabajo. La ilusión se le muere a cada momento que pasa. Entra en un mundo gris del cual no puede huir; que le engullen en sus profundas entrañas.
Dejo de pelear hace tanto tiempo, que a veces, duda de si un día quizás lo hizo.
Su miedo murio junto a su esperanza de poder salir de la penumbra.
Ya todo lo ve negro, la luz se apago lentamente, como se consume la llama de una cerilla.
Apenas recuerda como era sentir el sol en su cara.
Se encoge y se abraza fuertemente sus rodillas y se queda callado, en silencio.
Solo

No hay comentarios:

Publicar un comentario